El espíritu de CYC procura mantener el mensaje distintivo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y promueve entre sus participantes los siguientes principios:

1.   El respeto por las Sagradas Escrituras, como el fundamento y prueba de toda enseñanza y práctica.

2.   Un aprecio por el Espíritu de Profecía, como la luz menor que instruye y guía a la iglesia en el cumplimiento de la misión.

3.   La práctica de la santidad bíblica, por medio de la oración, el estudio de la Biblia y el compromiso de predicar su Palabra.

4.   Una experiencia de entusiasta adoración, que se caracteriza por principios de reverencia y decoro.

5.   Una pasión por las almas perdidas, animada por la experiencia personal del amor salvador de Jesús y el deseo de su inminente regreso.

6.   El cultivo de relaciones piadosas, preservando la pureza e instando la responsabilidad.

7.   Un estilo de vida ejemplar, en la recreación, el entretenimiento, la vestimenta y la salud.

8.   El entusiasmo por el servicio, por medio del cuidado de los necesitados, el servicio a la comunidad, la promoción de derechos humanos y la mayordomía del medio ambiente.

9.   El compromiso con la Iglesia Adventista del Séptimo Día, como la iglesia remanente de Dios, manteniendo y apoyando sus principios, organización y  dirigentes.

10. Una actitud de humildad y cordialidad – mientras procuramos clarificar, articular y defender las enseñanzas bíblicas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.